L'excursió a Roma ha sigut inolvidable i perqué no, també llegendaria, sento haver-me allargat tant però sincerament, la ciutat s'ho mereix. Dema marxa la Koty de visita a Espanya, es notarà la casa una mica més buida. Marxo a dormir que necessito descansar seriosament.
Efectivamente, como habíamos previsto, la salida a Roma ha sido un gran éxito, y hemos quedado maravillados, de hecho aún no puedo creer que hayamos vuelto. La ciudad estaba exactamente igual a como la recordaba, ha sido como dar una vuelta por mis recuerdos y además hemos hecho amigos de todo el mundo.
El lunes tuvimos que levantarnos pronto, a las 6 de la mañana. Nos preparamos y nos expusimos al frío de la calle para ir hasta el coche. Fuimos a buscar a la profesora Sorbo y a Núria y nos dirigimos hacia la estación de Pomigliano. Para ir a Nápoles tuvimos varios imprevistos, perdimos un tren, el segundo tren no paró en la estación donde esperaban Pol, Frank y Judith, y estuvimos a punto de perder el tren a Roma, pero finalmente todo fue perfectamente. El viaje en tren se nos hizo corto, a las 10 llegamos a la estación Termini y nos alojamos en lo que sería nuestro hotel por dos días. Nos acomodamos un poco en la habitación y ordenamos la ropa de la maleta. Un poco más tarde quedamos todos en la sala de estar y admiramos todo el lujo que nos rodeaba, era precioso lleno de espejos, mesitas y sillas, un piano ... todo en un ambiente entre retro y vintage. Antes de comenzar la primera reunión Comenius ya conocimos algunos de los que se harían nuestros amigos: gallegos, italianos ... Hicimos la primera reunión y nos explicaron en que consistiría lo que haríamos estos días, después nos separaron en grupos por idiomas y nos pusieron a Núria, Elena, Pol y a mí juntos en el grupo de inglés. Hicimos unas cuantas actividades con otros estudiantes y fuimos a dar una vuelta por la ciudad. Visitamos el Altar de la Patria y el Coliseo, dos de los monumentos más importantes de la capital italiana. Los dos eran preciosos y con la luz crepuscular violeta y naranja era todo un espectáculo. Haciendo notar nuestra nacionalidad, hicimos tarde porque nos quedamos atrás en el grupo y llegamos tarde a cenar, pero no fue ningún problema. Cenamos en un restaurante muy bonito y acogedor, decorado al claro estilo italiano, paredes de ladrillos con cuadros por todas partes y botellas de vino en todos los estantes. Como el restaurante estaba junto a la Fontana di Trevi, pedimos a la profesora si nos dejaba ir, y con su permiso nos dirigimos hacia allí sin perder tiempo. El Pol tapó los ojos a Judith y yo a Koty, y justo cuando estábamos de cara a la fuente se los destapamos, quedaron boquiabiertas y estuvieron a punto de llorar, diría que unas lágrimas si que aparecieron en sus ojos, y no es para menos, es toda una obra de escultura y arquitectura increíble. Ver como chorrea el agua entre los músculos de los caballos que surgen del líquido, y admirar la grandeza del poderoso dios de las aguas Poseidón, es algo imperdonable de no ver al menos una vez en la vida. Ese día terminó genial con toda una sesión de chistes en nuestra habitación con unos nuevos amigos que hicimos de Galicia. El martes por la mañana tuvimos que madrugar de nuevo ya que teníamos una nueva clase en grupo a las 9, nos levantamos y desayunamos self-service. Pudimos apreciar que tomar prestada comida del self-service y llevárselo para luego era lo más normal del mundo por todos los españoles de la sala. Así que, todos tomamos bocadillos y dulces y los metimos en la mochila. Durante las clases del martes acabamos de hacer más amigos de Barcelona, de Estonia ... y obviamente intercambiamos palabrotas en idiomas extranjeros. El martes por la tarde volvieron todos a sus respectivas ciudades y tuvimos que despedirnos de nuestros nuevos amigos, en cambio nosotros habíamos propuesto a María de quedarnos un día más en Roma para poder conocerla bien, y ella amablemente aceptó. Cambiamos de hotel y fuimos a uno que se ajustaba más a nuestro presupuesto, aunque mucho más acogedor que el anterior, el nuevo se encontraba a 30 metros de la Fontana di Trevi, y era maravilloso salir del hotel y verla. Después de instalarnos, nos hicimos unas fotos en la fuente y fuimos a ver el Panteón de Agripa, quedamos alucinados. Seguidamente aceleramos el paso para llegar a Piazza Nabonna donde nos esperaba un amigo de María. Nos guió un poco por el Trastevere, el barrio que hay detrás del río Tevere y fuimos a cenar a un restaurante donde comeimos platos típicos romanos como: cacio e pepe o el pollo a la romana. Todo delicioso. Volvimos al hotel y descansamos de la dura jornada que habíamos tenido. El miércoles hizo un día asqueroso, el tímido sol no se quería hacer ver entre las feas nubes que no paraban de escupirnos agua. Dispuestos a aprovechar del todo nuestro último día en Roma, cogimos nuestros paraguas y nos dirigirnos al Hard Rock Café, para quien no lo sepa es ya tradición nuestra ir a todos los Hard Rock de donde vamos de viaje. Una vez mirado y bién mirado el local y de haber usado la tarjeta de crédito hasta que saliera humo, nos dirigimos a Piazza Spagna, una maravilla incluso con aquellas cortinas de agua, la fuente central en forma de barco con las escaleras detrás que te llevan a la iglesia y por el otro lado Vía Condoti era increíble. Nos dimos un paseo por la calle más cara de la ciudad y nos hicimos fotos con los carteles de las tiendas que más glamour despilfarraban, parecía patético que la gente estuviera sometida a pagar aquellas cantidades exorbitantes de dinero por un trozo de tela. Como el tiempo no ayudaba mucho y cada vez íbamos más empapados hicimos una rápida ojeada a la Piazza del Popolo y nos fuimos a comer. Con la barriga llena visitamos el Castello di San Angelo y después de hacernos las fotos correspondientes nos dirigimos a cruzar la frontera del país sin enseñar pasaporte ni DNI. Pisamos tierras santas con un poco de rencor hacia la idologia que la govierna, pero inevitablemente todos caímos sometidos a la maravilla de la arquitecura de la que estaba hecha la Piazza di San Pietro, la misma donde había hablado esa misma mañana el Papa, que ahora que lo pienso debería llamarse Papa del Vaticano, y no de Roma. Dejando atrás ideologías y discusiones, nos hicimos fotos y nos fuimos rápidamente hacia el hotel a recoger el equipaje y nos marchamos a la estación para coger el tren de vuelta. Hoy jueves hemos ido de excursión a Cuma con las clases de primero, hemos visitado una antigua colonia griega y un museo de antiguos llaciments griegos, las vistas eran intimidantement bonitas. La excursión a Roma ha sido inolvidable y porque no, también legendaria, siento haberme alargado tanto pero sinceramente, la ciudad se lo merece. Mañana se va la Koty de visita a España, se notará la casa un poco más vacía. Me voy a dormir que necesito descansar seriamente.
Gràcies Nacho per la teva explicació!!!! Quina enveja que em feu!!!
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